Zoe escapa al jardín, con los ojos a punto de estallar por la ira y el llanto acumulado. Respira aceleradamente, casi bufando, pensando que todo eso es culpa de Daryl…
—Pero claro, como te descubrieron, ahora te haces la víctima.
Sigue caminando sola, hasta que oye unos pasos, se gira pensando que es su esposo, pero ve que es su primo.
—Zoe… ¿qué te pasó? —le apunta él al hombro, ella se mira y se da cuenta que tiene el vestido rasgado.
—Un tierno encuentro con el amor de mi esposo —le dice