— Uhm... Alexander... Sé que no podemos hacer esto... Pero... Natasha estará aquí y no quiero que nos vea así... —dijo dando un paso atrás, un poco tímida.
Ante sus palabras, el corazón de Alexander se aceleró al verla así. Entendía su preocupación y las complicaciones que estos encuentros podrían causar… Sin embargo, el recuerdo de lo que sucedió esa noche aún permanecía en su mente, como un recordatorio tentador de la conexión que compartían.
— Emma, yo... —dijo Alexander, extendiendo la mano