Para complacer a su mamá, Francisco se puso una playera de manga larga de un estilo más juvenil. Hacía mucho que no usaba algo así y se sentía un poco raro.
—Francisco, mi vida, ¡feliz cumpleaños! Este es mi regalo. No me digas que no te gusta.
Lorena lo miraba de arriba abajo con una sonrisa.
—Sí me gusta, mamá. Solo que... ¿por qué esta ropa? Siento que es como muy de muchacho, ¿no crees?
Francisco se estiró un poco la tela de la playera. Estaba más acostumbrado a la comodidad de sus camisas