Carlos se plantó frente a Bianca con una expresión difícil de descifrar.
—Hola. ¿Tú eres el asistente de Efraín, verdad? —dijo ella con una ligera sonrisa—. Ya nos habíamos visto.
—Ah, sí —respondió él, devolviéndole el gesto—. El presidente me pidió que le preguntara cómo está la señorita Claudia.
—¿Y por qué no vino él a preguntar?
Carlos dudó un momento antes de extenderle el sobre manila que traía en la mano.
—Esto es de parte del presidente. Dijo que lo entendería en cuanto lo viera.
Bianc