En el lujoso penthouse donde vivía Marlene, el silencio reinaba, solo interrumpido por sus propios pensamientos oscuros. Estaba sentada en el sofá, sosteniendo entre sus manos una ecografía que había guardado celosamente durante años. Era lo único que le quedaba de aquel bebé que nunca llegó a la vida. Una decisión que ella misma había tomado, pero que seguía atormentándola.
Odiaba lo que había hecho, pero odiaba aún más a Haidar. Desde el principio, él había dejado claro que no quería tener hi