FINAL
Támara tenía los ojos tan grises y el cabello castaño, mientras que Amira poseía unos ojos ámbar brillantes. Jamil, por su parte, tenía los mismos ojitos grises que su hermana Támara y su cabello oscuro como el ébano. Indudablemente, los niños se parecían más a su padre que a ella. Brenda no podía evitar sonreír al ver cómo los rasgos de Haidar se reflejaban en sus pequeños, una mezcla perfecta de ambos.
Los primeros días de la nueva vida como padres habían sido un verdadero desafío. Bre