Madelaine dejó escapar un suspiro, el enésimo del día, mientras sus pensamientos giraban en torno a la complicada situación de su amiga Brenda. No podía evitar preocuparse por ella. Todo parecía haberse enredado de una manera tan caótica que apenas podía comprender cómo su amiga estaba lidiando con todo, especialmente estando embarazada de trillizos. En ese momento, Jamal entró en la habitación y la miró con preocupación. Con solo verla, sabía que algo seguía rondando su mente.
—¿Todavía pensan