Cuando Brenda llegó al piso, se sentía totalmente agotada. Aunque había pasado bastante tiempo postrada en aquella cama de hospital, el cansancio físico no parecía haber desaparecido. Su cuerpo seguía atrapado en una sensación de agotamiento persistente que dominaba cada fibra de su ser. Pero más allá del cansancio físico, lo que realmente la desgastaba era el peso emocional que llevaba consigo.
Nada más cruzar la puerta, fue recibida cariñosamente por Marilyn y Alexandra. Ambas mujeres no tard