—¿A dónde? —revolvió sus cabellos con frustración—. ¡Lejos de aquí, Elisa! ¿Por qué me miras así? —bufó, al ver la expresión de su rostro.
—No me iré… —sus palabras fueron una punzada a su corazón, ¿era realmente lo que quería?
—Maldita sea… —habló entre dientes con ira contenida al entender la razón de la castaña, que por supuesto, tenía que ver con Andrei Borisov.
—¿Por qué haces esto, Igor? Si Andrei se entera… —la interrumpió de pronto al escuchar una risas y la tomó entre sus brazos, tapa