Capítulo 20: Libertad Vigilada.
Vania se queda mirando a Mateo como si lo que le estuviera pidiendo fuera algo sin sentido, se remueve un poco en la cama para separarse de su contacto y se sienta con la espalda apoyada en la almohada, abrazando sus piernas, mirando fijamente el edredón y pensando si estaba en un sueño o no.
Él se la queda viendo, con las ganas de abrazarla, pero sabe que la proposición la ha tomado por sorpresa, incluso a él, no porque no hubiese decidido ya pedirle matrimonio antes, sino porque pensaba hacer