Capítulo 19: Una declaración desesperada.
Cuando Mateo llega a la pista, antes de subirse al avión llama a Acacia para saber de Vania.
—El doctor acaba de llegar, la está revisando en este momento.
—No los deje solos, por si necesita algo —pero en realidad son celos puros de que otro hombre la esté tocando, aunque sea para saber qué tiene.
—No, señor, aquí estoy.
—Llegaré en unas dos horas, tal vez menos, en cuanto aterrice en Florencia la llamaré.
Corta la llamada, toma asiento lleno de nervios y se queda allí esperando al despegue. L