Hespéride había transmitido por medio de pantallas que hizo aparecer en los reinos libres y conquistados lo sucedido en Krónica. Ahora, cada ser del continente de Alesia sabía la identidad de Némesis, ese que se había levantado en contra del titán. El nombre había retumbado como un eco prohibido en las entrañas de cada ciudad, villa, castillo, fortaleza y campo de batalla. No era un nombre cualquiera. Era un Khronos. Uno de los que se creían extintos. Un sobreviviente de un linaje que había sid