Capítulo 38. A mi beneficio.
Aston Myers
La piel se me crispa de rabia y preocupación, pero me contengo. No puedo exteriorizar toda la m****a que me revuelve la mente ahora.
Juliette va sentada a mi lado en el auto, no me mira y yo no la toco, no le pregunto qué le pasa, pero es evidente que es algo fuerte y complicado. Sus sollozos dejaron de escucharse, pero un vistazo a sus mejillas es suficiente para saber que no ha dejado de llorar. Las lágrimas caen silenciosas por su rostro ya empapado, se quedan suspendidas en su