Capítulo 39. No quiero hablar.
Aston Myers
En la cocina voy directo a mi cajón de pastillas, puedo darle a Juliette una de las que me recetan para poder dormir, pero cambio de opinión en el último segundo.
«No puedes ponerla a dormir, imbécil».
Sacudo la cabeza y busco en el armario uno de los paquetes con bolsas de té que Viena trae consigo cuando me visita. Siempre las deja, sé que lo hace para ver si las uso alguna vez, pero no lo hago nunca. Por eso tengo alrededor de diez paquetes que ahora me hacen resoplar.
Ya esto