Capítulo 48. Lo estás deseando.
Juliette Moreau
—Esta no eres tú —le digo a mi reflejo en el espejo, porque necesito recordarlo.
Apoyo mis manos en el lavabo, hasta que mis dedos se ponen blancos por agarrarme al borde de mármol.
«Esta no eres tú», lo repito en mi mente.
Cierro los ojos e inhalo profundo. Llevo casi cuatro horas en este avión, alguien más hubiese aprovechado ese tiempo para dormir, pero yo no he podido.
Aston ha estado muy cerca de mí. Demasiado. Pero la ansiosa con ganas de más, soy yo, no él. Su viaje ha estado lleno de trabajo, con su portátil, con documentos impresos y hasta una teleconferencia con un cliente que necesitaba una cita urgente. Se supone que lo ocupado debería ser lo normal, sin embargo, hay un motivo por el que no he dejado de removerme nerviosa en el asiento frente a él.
Sus ojos. Sus ojos oscuros han estado en mí todo el rato. No ha dicho nada, no ha hecho ningún gesto que pueda decirme "a la mierda" y convencerme de tomar lo que quiero. Pero Aston me ha estado comiendo con l