Capítulo 51. Ganas tremendas.
Juliette Moreau
Decir que estoy sorprendida, es poco.
¿Este hombre me está coqueteando descaradamente y lo más probable es que Aston escuchara su invitación?
No sé si reírme de lo irónico que es o por los nervios que me provoca.
Ethan Crawford me observa con una media sonrisa e ignora que mi jefe, Lucifer encarnado, se acerca a nosotros con cara de muerte. Lo mira a él con la mandíbula apretada, da un vistazo a la mano suya que me toca el brazo y luego busca mi cara.
—Tenemos otro lugar al que ir antes de registrarnos en el hotel. Vámonos. —Lo mira a él—. Este no es un viaje de placer, señor Crawford, es de negocios. Comprenderá que mi empleada tiene otras prioridades.
Su tono es duro, autoritario, y no puedo decir que no lo entienda. Desde el primer momento Ethan se mostró demasiado curioso conmigo, por no llamarlo de otra forma, y Aston lo notó todo el rato. No me río, porque no estoy segura de que Lucifer pueda controlar ese impulso suyo de dejar claras las cosas, pero no puedo evi