Capítulo 46. Panqueques y una noticia.
Juliette Moreau
El teléfono de Aston suena de repente. Rompe el silencio que ha quedado en la cocina después del momento incómodo.
Él no se ve alterado o confuso por la llamada, solo la responde con tono cortante y seco. Como es él, nada extraño.
—Ya lo recibiré —dice a quien sea que está del otro lado de la línea.
No digo nada, porque sinceramente no quiero ni hablarle. Él tampoco hace ademán de explicarme lo que sea que sucede. Solo deja el fogón apagado, con los panqueques uno encima del otro en el plato al costado, y se aleja hacia la sala.
Con la curiosidad al límite, me obligo a permanecer en el lugar. Escucho el ascensor privado abrirse unos segundos después
—Señor Myers —escucho que dicen.
—Gracias —responde él sin mucha efusividad.
Vuelve a escucharse el pitido del ascensor y para no darle la impresión de haber estado chismoseando, en cuanto escucho sus pasos me dirijo hacia la máquina de café, para prepararme uno.
«No me importa si le molesta, necesito mi primera taza