Katherine sabía que no debía creer nada de lo que esa mujer malvada le dijera. Pero, a pesar de sí misma, algo en la voz de Sofía la hizo seguir escuchando.
—¿Qué sabes? —preguntó, incapaz de ocultar la curiosidad que comenzaba a crecer en ella.
—Digamos que el veneno que tienes en tu sistema no es solo un veneno cualquiera. Tiene un propósito, y está diseñado para hacerte sufrir. Pero hay un antídoto… y Anthony quiere encontrarlo primero para siempre tenerte en su poder —dijo Sofía, dejando ca