Pero Katherine no sintió ninguna alegría al verse reivindicada. Actuó como si aquello no tuviera nada que ver con ella.
Odiaba esa sensación.
Anthony dio un paso adelante, tratando de agarrar la mano de Katherine, pero ella se apartó.
—Yo...
—¿Por qué, Sr. Ross? ¿Quiere decirme ahora que me ha hecho daño? ¿O quiere disculparse conmigo por lástima? No importa, ¿tengo que aceptarlo?
Katherine se rió.
—¡Katherine! No hagas esto, yo...
—Sólo me compadeces.
Las palabras de Anthony se cortaron dos ve