—¿Quién? —preguntó Anthony, acercándose un paso hacia él, dejando de lado momentáneamente la rivalidad. —Habla, Corbin. No tengo tiempo para tus juegos.
Héctor lo miró directamente a los ojos. En ese momento, no había desafío, no había burla, solo la verdad cruda que estaba a punto de revelar.
—Sofía fue solo una marioneta —dijo Héctor con seriedad. —El verdadero cerebro detrás de todo fue James Ross.
El mundo de Anthony pareció detenerse por un momento. Su tío, James, siempre había sido una fi