—Estoy bien y mucho mejor ahora...
Los tensos nervios de Katherine se aliviaron ligeramente cuando vio a Oscar.
Con Oscar presente, sintió que podía quedarse en la misma habitación con él sin preocuparse.
Porque sentía que, pasara lo que pasara, Oscar la protegería y no dejaría que nadie le hiciera daño.
Katherine sabía que no debía fiarse ni confiar en nadie, pero la realidad influía en sus pensamientos.
Al ver que Katherine estaba ilesa, Oscar se despreocupó por fin y se volvió para mirar a A