—Asignen personal adicional para vigilarla. Informen de cualquier signo de perturbación o actividad inmediatamente.
Después de hablar, miró a la mujer que tenía al lado y se fijó en la herida deliberadamente expuesta del cuerpo de Sofía.
—Ya puedes volver y descansar. No te preocupes por mí—. Su tono se suavizó, mostrando por fin algo de paciencia.
Anthony, mostrando un cansancio inusual, dejó a Sofía sin saber cómo responder a sus palabras de mando. Sin embargo, su intuición le decía que debía