Gregory se cruzó de brazos, su rostro se endureció aún más.
—Alguien está detrás de esto. Y no me voy a quedar esperando a que lo intenten de nuevo. Vamos a descubrir quién lo hizo y se lo haremos pagar —declaró Gregory, con una furia que Katherine rara vez había visto en él.
Héctor, quien había estado escuchando, asintió lentamente, su mirada todavía sobre Katherine.
—Estoy de acuerdo con tu abuelo. Pero ahora es momento de pensar en tu bienestar y el de Stanley. Necesitamos mantenernos juntos