—Lo lograrás, Katherine. —le aseguró Oscar, mientras Malcolm la miraba en silencio, compartiendo la misma promesa en sus ojos.
La mirada de Katherine se tornó fría, oscura, cargada de una intensidad que ninguno de los presentes había visto en ella antes. Sus ojos brillaban con una furia contenida, mientras sus labios se fruncían en una sonrisa amarga.
—No dejaré que Anthony se vaya sin pagar por todo lo que me hizo —dijo, su voz firme y baja, casi como un susurro venenoso—. No solo quiero el di