—Eso es lo que tú no entiendes, Katherine. Esto no es solo por Anthony. Esto es por mí. Necesito que sienta el dolor que yo he sentido, que pague por haberme rechazado. Y la única manera de hacerlo es a través de ti.
Katherine sintió un nudo en el estómago. Sabía que Sofía estaba más allá de cualquier razón, más allá de cualquier posibilidad de redención. Pero no podía rendirse todavía.
Cuando el auto finalmente se detuvo frente a una cabaña desvencijada a las afueras de la ciudad, Katherine si