34. DESEO ARDIENTE
Dimitri
Me sentía el hombre más estúpido del mundo. Estar al lado de Avril y fingir que no me afectaba su rechazo, en realidad, era una pérdida de tiempo tratar de intentar que ella sienta algun efecto en mi. La amaba, ya no podía negarlo. La necesitaba, la quería… y estaba dispuesto a darle todo, incluso mi riqueza. Quizás muchos me llamarían idiota si supieran mis estupidos sufrimiento y por las decisiones que había tomado, y aun así no iba a dudar, me casaría con ella y después le daría su