36. VENGANZA
Narrador
Sebastián estaba al borde de la locura al darse cuenta de que el señor Wong había contactado a Avril y que, ahora mismo, él estaba solicitando una reunión para exigir la devolución de sus acciones. Si la dueña de Oasis no estaba presente, no tenía sentido continuar con la alianza.
—Maldita seas, Avril. Me las vas a pagar por todo lo que estás haciendo. Quise hacer las cosas bien y de forma pacífica, pero preferiste clavarme un puñal —gritaba exaltado mientras arrojaba todo a su paso dentro de la oficina.
Tenía decenas de correos y llamadas de accionistas y colaboradores preguntando qué estaba ocurriendo. El señor Wong ya se encontraba en el país y, sin embargo, no había habido ninguna reunión con el presidente ni con el CEO de los hoteles, lo cual era sumamente preocupante.
—Señor, tiene una visita —anunció la asistente al entrar, pero se quedó en silencio al ver el desastre frente a ella.
—Manda a limpiar todo. Lleva al visitante a la sala de reuniones y luego encárgate de e