19. SIN TOLERAR EL FRÍO.
Avril
De verdad que el clima estaba empezando a calar mis huesos y eso que Dimitri encendió la calefacción, pero aun así sentía que mis huesos estaban por tiritar. Incluso me dolía el pecho de lo frío que hacía.
Dimitri me miraba preocupado.
—No te preocupes en media hora estaremos ahí — me asegura mirándome de reojo. Eran más de las tres de la tarde, pero se notaba una neblina en el camino y no entendí del porqué él, no me aviso que la temperatura estaba por el suelo.
—Gra...gra