16. DESEO.
Dimitri
El sabor de sus fluidos aún se sentía en mi lengua. No podía creer que sus besos provocaran miles de deseos calientes en mí, era como si un volcán estaba por erupcionar y la causa de ella, lo era Avril. Esta locura de casarme con ella para lograr el objetivo oculto era también una ambición de tenerla para que a Sebastián le duela. Quizás todo lo que él hizo fue porque debía ganarse la confianza de su padre, sin embargo, a mí no me engaña. La amaba, me lo dijo en el pasado y esa manera e