Capítulo 15. Nueva vida.
El interior del SUV blindado de Ethan Harrison era un oasis de silencio y cuero negro, un contraste violento con los gritos de Julian que aún repicaban en los oídos de Chloe.
El vehículo se alejaba a toda velocidad de la mansión Miller, dejando atrás una vida de traiciones y el eco de una amenaza que casi le arrebata la cordura. Chloe se hundió en el asiento, cerrando los ojos mientras intentaba calmar el temblor de sus manos.
A su lado, Ethan Harrison permanecía en silencio, pero su presencia era abrumadora.
Él no le preguntó si estaba bien; sabía que no lo estaba. En lugar de eso, dejó que el ronroneo del motor y la seguridad del blindaje hicieran el trabajo de tranquilizarla.
Chloe llevó una mano a su vientre. El gesto, que antes era una respuesta automática al miedo, ahora era un juramento. “Nadie te va a tocar”, pensó.
El plan de su marido de encerrarla para silenciarla y robarle el legado de su padre había sido el último clavo en el ataúd de su antigua identidad. La Chloe Sterli