Capítulo 14. La serpiente venenosa.
La mañana siguiente al escape de Chloe amaneció con un cielo gris, plomizo, como si la misma naturaleza presagiara la tormenta que estaba a punto de estallar.
Chloe no había regresado a la mansión de los Miller; Ethan la había instalado en una de sus propiedades privadas, una villa blindada en las colinas, mientras sus abogados preparaban la artillería legal.
Sin embargo, Chloe, en un acto de valentía o quizás de pura temeridad, decidió regresar a la casa principal para recoger algunos objetos personales que Julian le había impedido llevarse.
Lo que no esperaba era que Julian ya hubiera puesto en marcha su plan de "vigilancia". La mansión estaba rodeada de guardias de seguridad privada que ella no reconocía. Y, sentada en la sala principal, bebiendo café en la taza favorita de la madre de Chloe, estaba Amber.
Amber no llevaba su traje de asistente. Vestía un conjunto de seda purpura, vibrante y obsceno en su victoria, ocupando el espacio que por derecho le pertenecía a la dueña de la