Capítulo 18. Deseo oculto.
La noche cayó sobre la mansión Harrison. Chloe estaba frente al ventanal de su nueva habitación, observando las luces de la ciudad que ahora parecía estar a sus pies.
Llevaba puesto un camisón de seda que Ethan había mandado comprar para ella; el tejido era tan suave que se sentía como una caricia ajena sobre su piel.
De repente, un golpe suave en la puerta la hizo girar. Antes de que pudiera responder, Ethan entró.
Los primeros botones de su camisa blanca estaban desabrochados y las mangas remangadas hasta los antebrazos, revelando una fuerza física que Chloe siempre había intentado ignorar.
Llevaba una copa de cristal tallado con champán burbujeante. Sus ojos grises la recorrieron con una lentitud que la hizo sentir desnuda.
—No te ofrezco… —dijo él, con tal profundidad que vibró en el pecho de Chloe—. Por tu estado, sería imprudente.
Chloe esbozó una sonrisa nerviosa, llevando sus manos instintivamente hacia su vientre. La presencia de Ethan le resultaba abrumadora.
—Gracias por el