Lyon Valter entró a la casa casi sin ayuda del bastón. Valeria lo recibió en la cocina con ensalada de frutas, verdura y proteína para que sus músculos se fortalecieran y su propio cuerpo ayudaran a su cerebro a sanar. Miraba a Valeria caminar entre los fogones y deseaba no llegar a ser una carga para ella y sus hijos.
“Cinco años”, pensó con tristeza.
“Solo cinco años tengo para darle a mi familia la felicidad que se merece”, suspiró entrecortado. “Luego haré un viaje en silencio y sin que nad