—Cuando visitemos la finca te voy a enseñar para que lo hagamos juntos —Leónid asintió complacido.
—Con gusto, pero por ahora debemos ir a ver a Lyon y asegurarnos de que no tenga frío —Liam terminó de cenar su tercer trozo de pizza y ya su padre había pedido unas golosinas para disfrutarlas más tarde o mañana.
—¡Síii! Debo decirte que ya te conocí y que ahora somos amigos —el corazón de Leónid latía con rapidez al escuchar a su hijo diciendo que eran amigos—. Las personas saben conocer a los am