Me di cuenta de que siempre había sido una loba Alfa, pero de alguna manera, mi verdadera forma había estado oculta—reprimida por algo o por alguien. Solo en el momento de la muerte se liberó todo mi potencial, rompiendo las cadenas que habían mantenido cautiva mi naturaleza.
Y ahora, frente a Valeria, dejé que viera ese poder en su totalidad. No más esconderme. No más someterme.
—Transformate. —Ordené. El tono Alfa de mi voz hizo que no sonara como una simple petición. —Muestra a todos cómo se