Un escalofrío me brotó desde lo más profundo del corazón, carcomiéndome poco a poco.
Todo mi cuerpo temblaba sin control.
¿Era realmente esto obra de la Diosa Luna?
No importaba cómo preparara el elixir, quien lo bebiera siempre terminaba sometiéndose a Valeria.
¿Acaso mi destino como Alejandra era ser falsamente acusada de ladrona y arrojada a un pozo de plata?
Aunque todo había cambiado respecto a mi vida anterior… no lograba escapar de ese mismo final.
¿En qué momento me había desviado?
Pensé