Llegaron al frente al enorme teatro histórico, que era un castillo antiguo. Sofía había pasado varias veces en taxis mientras iba rumbo al centro de la ciudad, incluso cuando iban a dar algún evento de lujo como galas de la ciudad o ceremonias cívicas de algún tipo.
Pero era muy distinto llegar en una limosina y salir al enceguecedor destello de las cámaras de la prensa tomándole fotos a todos los invitados.
Era intimidante, pero Vicente en ningún momento se inmutó ante la experiencia, y siemp