Asunto: prioridades.
Ver a Kateryn sonreírle a Alexander con esa naturalidad le dolía más que cualquier bofetada; era una sonrisa que él no había podido arrancarle desde su regreso.
—Seb, ahí estás —dijo Valeria, notando su presencia.
Ella caminó hacia él y lo tomó del brazo, obligándolo a apartar la vista. Valeria, con una astucia silenciosa, decidió darle espacio a su hermano.
—Dejémoslos un momento, Seb. Alexander parece estar muy interesado en Kateryn —dijo ella, arrastrándolo hacia los ascensores con una