Las piezas del rompecabezas.
En la penumbra de la oficina de Aura Design, Sebastián Blackwood permanecía de pie junto al monumental ventanal, observando las luces de la ciudad con una rigidez de piedra. El sonido sutil de la puerta corrediza rompió el silencio. Era Miller, quien ingresaba con paso rápido y el semblante sutilmente tenso tras haber sido burlado en la avenida.
—Señor… Las he perdido en el tráfico, intente buscarlas en los lugares que suelen frecuentar pero al parecer eligieron un nuevo destino —informó Mill