POV: Catalina
Desperté antes de que sonara la alarma.
No había tenido pesadillas.
Por primera vez en meses, no soñé que me ahogaba en arena ni que las paredes del Penthouse se encogían hasta aplastarme.
Abrí los ojos y miré el techo de escayola.
Ayer, había visto mi propia tumba digital.
Había leído el plan de Khalid para encerrarme en un sanatorio suizo. Había visto las fotos que guardaba para chantajearme.
Debería estar aterrorizada. Debería estar temblando bajo las sábanas de hilo egipcio, esperando el golpe final.
Pero, extrañamente, sentía una paz absoluta.
La paz del que ya no tiene nada que perder.
El miedo se alimenta de la incertidumbre. Del "¿y si...?".
¿Y si me deja? ¿Y si se enfada? ¿Y si no soy suficiente?
Pero ya no había incertidumbre.
Sabía exactamente lo que iba a pasar. Él iba a intentar destruirme en treinta días.
Y saberlo me daba una ventaja táctica que él no tenía.
Me giré.
El lado de la cama de Khalid estaba vacío. Probablemente estaba en su despacho, lidiando c