34. Don Joaquín
Altagracia deja la oficina de Rafael Montesinos con una opresión en el pecho. Dentro del taxi, imagina ya las posibilidades de ver a Gerardo en la ruina y eso da motivos para continuar.
Se despidió de Laura dejándole su número, y Laura, sonrojada por la propuesta, sólo agradeció demasiado que la tuviera en cuenta.
La capital se ve igual de siempre. Aquí se crío en la mansión donde su abuelo la echó con su bebé para siempre. Compañía Reyes tiene sus oficinas en el centro, y pensar que una vez er