25. No bajes la guardia. Quieren destruirte
CAPÍTULO 25 LA VENGANZA DE LA NOVIA DESPRECIADA
La satisfacción cubre el rostro de Altagracia al momento de darse cuenta que la expresión que estaba esperando por mucho tiempo está vívidamente plasmada en Gerardo Montesinos.
Al finalizar sus palabras, Altagracia, ahora como Ximena para todo el mundo, estrecha las manos de unas cuantas personas más.
Si las miradas lanzasen fuego, irónicamente, estuviese muerta en verdad. Gerardo Montesinos no le quita la mirada de encima.
—¡Nos ha caído del ciel