26. Más y más problemas
La noche se fue tan rápido como ella, y entrada el amanecer, Gerardo jamás estado tan fuera de sí mismo.
Es tan parecida y distinta a la vez.
¿Qué es esto? ¿Un espejismo? ¿Alguna pesadilla? ¿Siquiera está cuerdo?
No fue a dormir anoche a la hacienda. Se quedó en Mérida, en su oficina, para pasar el malestar, la rabia y la incredulidad.
Camina por la oficina de un lado al otro, con las manos en la cintura.
¿Qué está pasando? ¿Acaso nadie es capaz de ver lo que él?
¿Ha perdido la cabez