135. El escenario perfecto para una mentirosa
—Y quiero éste, y estos de aquí. No, los quiero todos —Soledad señala un par de bolsos de marcas con una gran sonrisa.
No había sido más feliz que nunca salvo ahora, donde con mucho orgullo y satisfacción puede vivir la vida que quiere. Con el dinero que siempre quiso. Desde ayer no ha sabido nada de Aracely ni de Ignacio.
Tiene la creencia que cada uno, como han estado haciendo hasta ahora, saldrán ilesos. Tan sólo espera que llegue el momento adecuado para viajar a Mérida y ver con sus p