134. Luz
Una mujer ya deja su último toque de polvo en la mejilla roja que le ha costado ocultar en Altagracia. Ha pasado desde que empezó el amanecer de éste tedioso día sentada mientras es atendida por éstas mujeres, tratando de buscar alguna señal del fiscal Omar.
La única salida para esto se le fue arrebatado de las manos de una manera tan bestial que sólo pensar en ese horror la tiene delirando.
Ignacio se marchó de la finca. Lo hizo. La arrastró a la camioneta con los ojos tapados con una tela. Si