119. Cerca de su felicidad. Confía
Matías no se despierta. Calmado entre sus brazos, lo admira para obtener más fuerza. Sabe que la oscuridad terminará dentro de muy poco. Qué todas las pesadillas se marcharán, y su hijo tendrá todo lo que debió pertenecerle desde el principio.
No quiere moverse de dónde está, temiendo que se despierte. Haber escuchado a Gerardo es un alivio. ¿Habrá encontrado algo para regresar? No quiere decírselo, puede darse cuenta de ello. Cualquier plan que Gerardo tenga, por las palabras de su padre, lo