116. Más aliados.
—¿Qué quieres decir con ir a Mérida? Es peligroso —Fernando le habla directamente a Gerardo, quien está sentado frente a un escritorio en una nueva morada.
Se alejaron por precaución de Víctor y por su propia madre para no tener que lidiar con los arranques de un Rafael azotado por la misma rabia que siente Gerardo.
Gerardo no ha dormido tampoco muy bien. Desde que Altagracia se fue, junto a Matías, junto a su pequeño, no duerme ni come bien. Piensa en Sergio, y en lo asustado y confundido que