Perspectiva de Ella
—¿Qué demonios...?
Mi madre y yo nos quedamos en medio de la sala vacía, mirando aquel lugar que alguna vez había estado lleno de vida, conversaciones y el calor de una chimenea encendida. Ahora no quedaba nada. Solo oscuridad, frío y un silencio extraño, como si el hombre que había vivido allí hubiera desaparecido sin dejar rastro.
—¿Adónde se llevaron todo? —preguntó mi madre en voz baja.
Negué con la cabeza mientras recorría las paredes desnudas con la mirada. Todavía podí