Perspectiva de Ella
Una hora después, cuando por fin llegué a casa, mi cabeza seguía dando vueltas. No podía dejar de pensar en el cambio tan repentino de Anthony y Tony. Siempre habían sido amables conmigo, siempre me habían recibido con los brazos abiertos, así que todavía no entendía por qué, de un momento a otro, prácticamente me habían cerrado la puerta en la cara.
Al final, decidí pensar que quizá mi pregunta sobre María los había afectado más de lo que querían admitir y que simplemente ne