Mikel sonrió, no le quedaba de otra, no le diría nada a su padre hasta que todo estuviera funcionando, aunque dudaba de que sus matones no le informaran antes, pero se arriesgaría, necesitaba salvar ese negocio a cómo diera lugar.
— ¡Trato hecho! — alargando la mano hacia James.
James tomó la mano de Mikel y cerraron el trato como caballeros.
— Haremos los ajustes necesarios en Lennox y Lennox para recibir la producción, necesito a tus Ingenieros Químicos mejor preparados en mi oficina mañana t